Hintergrund
México es un país en múltiples guerras. El contexto es tan diverso y complejo que es difícil exponerlo de forma simplificada. Para hacerlo normalmente acudimos a las cifras de violencia, impunidad, pobreza, y a la situación general de los derechos humanos en el país.
Ahora bien, México es también y, sobre todo, un país de esperanza y resistencias. Por toda su geografía el afán de personas defensoras de derechos humanos, organizaciones, comunidades, pueblos y naciones, mantiene y renueva la fortaleza del tejido social. Su -muy- joven democracia liberal en desarrollo contrasta con experiencias centenarias de participación, organización, representación, y toma de decisión, que se transforman con creatividad constante. Los pueblos originarios con su increíble resiliencia y plasticidad social, por ejemplo, dan especial muestra de ello. De no ser así, sin esta riqueza social, ética, política, cultural y epistemológica, México estaría absolutamente devastado. Y sin embargo resiste, los esfuerzos por transformar y hacer la Vida posible en el país superan, y superarán, la dimensión de sus horrores.
La lucha y la determinación por hacer posible el ejercicio pleno de los derechos humanos en México ha llevado a personas defensoras de derechos humanos a la recuperación de saberes ancestrales de organización comunitaria y experiencias de los pueblos en resistencia, para su adaptación y actualización, así como al desarrollo de capacidades jurídicas, políticas, de seguridad, sociales, económicas y ambientales, cada vez más sofisticadas. Y aunque conseguimos grandes avances caso por caso, proceso por proceso, la realidad siempre parece superarnos. En este sentido, es importante dimensionar todo el trabajo que queda por hacer, todos los retos por superar, al tiempo que valoramos la importancia de cada victoria, por muy pequeña que sea. Necesitamos comprender la infamia, la ignominia, la brutalidad, la crueldad del país, y frente a ello, a pesar de ello, optar por la alegría como apuesta política y acción en rebeldía.
La experiencia de las personas defensoras de derechos humanos en México nos permite afirmar que una de las estrategias para prevenir o detener violaciones a derechos humanos y acceder al ejercicio de derechos o a su reconocimiento, puede constituirse de tres elementos: la vía jurídica, la social y la política. Dentro del marco de esta estrategia resulta indispensable acceder al sistema de impartición de justicia, a las instituciones del Estado en su conjunto, así como a instituciones internacionales de protección de derechos humanos cuando es necesario; fortalecer las capacidades y cohesión del tejido comunitario; y ocupar pacíficamente el espacio público, para exigir con ello lo que jurídica y humanamente nos corresponde.
En un país donde todavía existen políticas públicas, planes, programas y proyectos que vulneran derechos humanos, y donde el sistema de impartición de justicia promete impunidad prácticamente la totalidad de los casos que solicitan su intervención, no son suficientes los procedimientos administrativos, ni el litigio estratégico para ejercer el derecho al acceso a la justicia, resulta indispensable además vincularlos a la acción social –organización e intervención individual, colectiva y comunitaria– y política –insistimos, en cuanto ocupación del espacio público, más allá de la representación partidista– para influir sobre la voluntad y la responsabilidad de las autoridades competentes correspondientes.
En el marco de la acción política, muchas personas defensoras de derechos humanos mexicanas han reconocido las posibilidades que trae consigo la coordinación de esfuerzos entre personas defensoras que trabajan en México con quienes lo hacen en solidaridad a nivel internacional, en este caso, desde algún Estado miembro de la Unión Europea. Los ejemplos de vínculos solidarios que compartieron su afán por transformar espacios enfermos de violencia en oportunidades y alternativas para la paz; experiencias por el derecho al acceso a la justicia, la libertad, la seguridad, o el derecho de los pueblos a la libre determinación y la autonomía; iniciativas que inspiran y nutren las acciones de personas defensoras de derechos humanos en el Norte y el Sur Global; esfuerzos compartidos por proteger la vida misma, son innumerables, y los resultados conseguidos en múltiples ocasiones fueron excepcionales. Algunos ejemplos de ello son:
- acciones solidarias, los esfuerzos por la Paz en Chiapas tras el alzamiento armado de 1994 o la Jornada Global por Ayotzinapa tras la desaparición forzada de 43 estudiantes en el 2014, por resaltar un par de ellas;
- trabajo de difusión de información y sensibilización en Estados miembros de la UE –por la libertad o la seguridad de alguna persona defensora–;
- acciones de incidencia en instituciones de la UE o del Sistema de Naciones Unidas –las organizaciones que llevan años participando del “Diálogo de Alto Nivel México–UE sobre Derechos Humanos” o quiénes han contribuido en el “Examen Periódico Universal” en la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, dan cuenta de ello–;
- la consecución de recursos a través de la financiación de proyectos de cooperación internacional;
- el acompañamiento internacional –la presencia física de personas observadoras– para desincentivar la violencia en contra de personas defensoras y respaldar procesos sociales de defensa de derechos;
- los programas de acogida temporal a personas defensoras de derechos humanos en riesgo, etc.
- Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México (RNDDHM)
- Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras)
- Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y todos” (Red TDT)
- Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM)
- Espacio de Organizaciones de la sociedad Civil para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (EOSC)
- Grupo de Trabajo sobre Política Migratoria (GTPM)
- Red de Incidencia EU-LAT
- Brigadas Internacionales de Paz – México (PBI-México)
- Servicio Internacional para la Paz (SiPaz)
- Movimiento Sueco por la Reconciliación (SweFOR)
- Transnational Institute (TNI)
- Organización Mundial contra la Tortura (OMCT)
- Asociación por la Paz y los Derechos Humanos Taula per Mèxic (TxM)
